Este curso comenzó con una reflexión acerca de lo que es importante para la innovación. Surgieron ideas como el tener objetivos de mejora, una mentalidad abierta y dispuesta al cambio, ser creativo e inconformista, tener conocimientos previos para poder mejorar y estar en constante evolución y renovación como docentes. La conclusión a la que llegamos es a la de que lo esencial y principal es inconformismo: no aceptar lo que ya tenemos, sino intentar alcanzar algo mejor.

Por tanto, ¿cuál es la clave para innovar? Desaprender. Olvidar los que sabemos, mantener nuestras estrategias pero obviar lo que creemos que está bien y que es correcto, mirando de nuevo hacia atrás y preguntarnos qué podemos mejorar. Ese es el punto de partida de toda mejora que podamos realizar, tanto en nuestras aulas como en nuestros centros.

Tras la elaboración de los mapas mentales a raíz del vídeo La educación prohibida, pude darme cuenta de que a mayoría de nosotros habíamos diferenciado la escuela tradicional de la escuela deseada: esta es la prueba de que existen cosas en la educación que queremos mejorar.

Como podemos leer en La investigación acción: conocer y cambiar la práctica educativa (2005), capítulo 1, pg.  10 de Antonio Latorre sobre que la escuela no enseñará con calidad “si continúa siendo pasiva […] y poco crítica; si continúa siendo una escuela que ni motiva a aprender ni a investigar y transformar la realidad.” Debemos por tanto “propiciar una enseñanza orientada a descubrir, innovar y pensar para construir el conocimiento.”

Este tipo de enseñanza no es la impartida actualmente en nuestros colegios, por ello necesitamos un cambio en las prácticas de nuestros docentes. Este cambio tiene el nombre de “investigación en las aulas”.

Con esto conseguimos transformar a nuestros profesores en investigadores: críticos y capaces de cuestionar su propia práctica, analizarla e indagar en busca de mejoras, con el objetivo de perfeccionar sus métodos y estrategias. También reflexionan con el fin de adaptarse a cada situación de sus alumnos y de su aula, preguntándose por sus objetivos y evaluando los resultados que obtiene. Además se sirve de la ayuda de sus compañeros profesores para llevar todo esto a cabo.

Reflexionar, durante la práctica docente, es la forma que tenemos los maestros de mejorar a través del cuestionamiento y del análisis de nuestros resultados. Nos preguntamos qué y cómo lo estamos haciendo, y así conseguimos darnos cuenta de nuestros aciertos y de nuestros errores.

Esta reflexión es difícil de conseguir de forma individual, pues muchas veces no somos capaces de ver nuestros propios errores. En cambio sí nos damos cuenta de los fallos que cometen otras personas, y de ahí la importancia de la reflexión compartida. Esta nos permite analizar nuestra práctica docente desde otros puntos de vista y nos ofrecerá diferentes ideas y propuestas de mejora.

Lo que no podemos permitir es que alguien ajeno a nuestro aula, al centro y a los alumnos intente tomar decisiones y aplicarlas en nuestra práctica docente. Nadie externo que no entienda las situaciones particulares de cada niño, aula y centro puede permitirse el lujo de tomar decisiones que los afecten y adueñarse los méritos. Tanto los méritos como los fracasos son fruto de las decisiones que toman y deben tomar los docentes, como he dicho antes, trabajando en conjunto y ayudándose los unos a los otros.

Cuando todas las características del profesor investigador se materializan en una persona física, esta puede aplicar sus nuevas ideas en su aula o puede crear, junto con otros profesores semejantes a él, un proyecto innovador curricular. Es decir, trasladar sus ideas innovadoras al currículo del centro para que se hagan realidad en todas las aulas y para todos los alumnos.

Tanto en clase, como con mi grupo de trabajo o incluso con mis amigos, cuando ha surgido el tema de las escuelas innovadoras, nos hemos preguntado y hemos discutido hasta qué punto es posible organizar y seguir un currículo atípico, que rompa con las reglas de lo usual.

En primer lugar porque romper con las reglas y que alguien te siga es siempre difícil, al igual que compartir ideas y valores con todas las familias. Y por otro lado, por el presupuesto que normalmente se necesita para fundar una nueva escuela con nuevos profesores innovadores en su práctica docente.

Es cierto que estos impedimentos muchas veces son fruto de nuestra imaginación. Por lo que he podido escuchar de algunos de mis compañeros o amigos, nos creemos que para innovar necesitamos todo el dinero del mundo y que todos estén de acuerdo con nosotros.

En realidad, la verdadera innovación puede llevarse a cabo en cualquier centro público español construido hace 20 años y apoyado por padres que, aun no sabiendo qué es innovación, sí entienden cuando sus hijos están o no aprendiendo adecuadamente.  

Por tanto, no es tan complicado hacer realidad una idea de innovación en los centro, lo difícil es atreverse y lanzarse al cambio como maestros.

Sacamos como conclusión que la innovación puede estar en las cosas más simples, tan solo necesitamos hacernos preguntas para encontrar respuestas. El primer paso para innovar nace de uno mismo, de las ganas que uno tenga de autorrealizarse y de tener éxito en su práctica docente, pues al final el objetivo de todo buen profesor es el mismo: conseguir que sus alumnos aprendan de la mejor forma posible.  

Silvia Peces Larrán


Para  empezar esa reflexión voy a diferenciar entre una educación tradicional “actual” y una educación innovadora. Y a partir de ahí iré desglosando todos los contenidos de esta asignatura.

Por un lado, la educación tradicional, no se fija en el bienestar del niño por lo que no dejan que los alumnos expresen sus sentimientos lo que hace, que no se desarrollen como personas, demostrando así una enseñanza no globalizada ni integral.

En esta educación utilizan unas metodologías donde los padres no participan en la educación de sus hijos y donde predominan los conocimientos formales, la competitividad entre alumnos, los castigos, los exámenes, las calificaciones…

Los profesores que forman parte de esta educación tradicional, no se preocupan por sus alumnos, les ponen etiquetas y no intentan potenciar las capacidades individuales de cada niño y eso es debido a que muchos de los  profesores no tienen vocación por su profesión, por lo que no tienen en cuenta la investigación educativa para mejorar la enseñanza de sus alumnos.

Por otro lado, lo primero que hay que tener en cuenta es que la innovación depende del contexto donde nos encontremos, el entorno, la ideología, la sociedad, la mentalidad de cada persona…

Para explicar este tema un poco mejor me gustaría incluir en mi reflexión nuestro proyecto innovador Green School. Elegimos este proyecto porque a nosotras nos parece innovador un colegio ecologista que defienda el medio ambiente, ya que en nuestro país no se podría llevar a cabo este proyecto por el medio en el que nos encontramos y por qué no le damos mucha importancia a la sostenibilidad ambiental . Sin embargo a los habitantes de Bali (Indonesia) seguramente  no les parezca innovador tener un colegio con todas las comodidades en medio de la selva porque su entorno está lleno de vegetación.

Con respecto, a los docentes Como dice Schon en el proceso practico-reflexivo lo primero que tiene que hacer un profesor innovador es seguir aprendiendo para ampliar su conocimiento y no quedarse atrás, para ello, tiene que coger las ideas, las teorías, los métodos de las generaciones pasada para ampliarlas, modificarlas, cambiarlas… y poder conseguir una reforma educativa adecuada, adaptando las ideas de los profesores de otras generaciones al contexto actual.

 Para conseguir todo esto el profesor tiene que tener una serie de características para llegar a ser innovador tales como: ser autoreflexivo como dice Stenhouse, tener una mentalidad abierta para aceptar todas las ideas, Ser flexible, poder dar varias opciones, ver todas las perspectivas que tiene a su alrededor, ser creativo, inconformista, motivador, intelectual, crítico con la sociedad para llevar a cabo la racionalidad critico-social , improvisador, experimental, curioso, capaz de cuestionarse las cosas para saber si lo está haciendo bien y de esa manera evolucionar, indagar y analizar, para conseguir un aprendizaje reciproco y renovador. Además un profesor innovador debe tomar sus propias decisiones, controlar situaciones, aceptar sus errores y resolver problemas para lograr una enseñanza de calidad llevando a la práctica el conocimiento educativo. Demostrando de esta manera su vocación, su interés y su motivación constante para cambiar la educación. También un profesor innovador debe intentar desarrollar en sus clases la enseñanza individualizada, ya que, cada niño es distinto y tienen un ritmo de aprendizaje y una forma de interiorizar conocimiento diferente.

El papel que tienen los profesores innovadores es de guía, ya que, su enseñanza tiene un enfoque tanto integral como innatista (innato), es decir, el niño forma su propio conocimiento a través de la experimentación, el juego y los errores que comenten durante el proceso de aprendizaje.

Esta enseñanza como he dicho antes se basa en el niño, tiene en cuenta sus opiniones y se centra en los valores de la vida cotidiana. Pero para conseguir que esta enseñanza se desarrolle adecuadamente es fundamental la coordinación entre docentes, la participación de la familia y la utilización del dialogo para que no haya desacuerdo con respecto al concepto de innovación, ya que, está muy ligado a la investigación educativa.

Hay dos cuestiones muy importantes que están dentro de la innovación: la enseñanza-investigación y la relación entre práctica y teoría.

Por un lado, La investigación en el campo de la educación es la transformación de las prácticas educativas. Por esa misma razón, hay que unir la investigación y la enseñanza para avanzar y mejorar la calidad de la educación.

Con la investigación el profesor aumenta su conocimiento, cosa que mejora su práctica docente y hasta incluso su vida personal, porque de forma directa o indirecta todos los contextos se relacionan entre si e influyen en la vida de las personas.

Por otro lado, la práctica y la teoría tienen que estar unidas porque sin teoría no tenemos prácticas (conocimientos previos) y viceversa (comprobar si las teorías son correctas).

Para mi igual que para Eliot la práctica y la teoría es un proceso circular, es decir, mejora la relación entre la práctica y la teoría una y otra vez (continuamente) solucionando los problemas que pueda haber en dicho proceso.

En conclusión: siempre partimos de lo básico (metodologías y conceptos simples) pero si pensamos, reflexionamos, nos hacemos preguntas, ampliamos nuestro conocimiento, trabajamos nuestra imaginación y conocemos el mundo que nos rodea podemos mejorar, renovar y actualizar la educación si tenemos confianza  y seguridad en nosotros mismos y hasta incluso podemos transformar la sociedad a través de la multitud de experiencias que se viven a nuestro alrededor.
Es muy fácil hablar de cambios e innovaciones, lo difícil es llevar a la práctica todo lo que hablamos, sin tener en cuenta a la sociedad. Lo importante es que la idea de cambio de reforma y de innovación la estamos expandiendo por toda la sociedad, la estamos trabajando. Pero muchas ideas que ahora se denominan como innovadoras no lo son, porque en el pasado se han llevado a la práctica  pero no son conocidas por miedo al cambio y a la prohibición de llevarlas a la práctica porque siempre hemos estado condicionados por la sociedad.

El párrafo anterior está muy relacionado con el motivo de que haya pocas escuelas innovadoras y la razón está en que  hay muy poca implicación y motivación de los docentes por el temor  de que la sociedad no acepte los cambios, y eso es debido a que la sociedad tiene miedo a no poder seguir manipulando a la gente para continuar obteniendo beneficios a costa del esfuerzos de otras personas.

 Por otro lado, hay dos problemas en la sociedad que afectan directamente a la innovación educativa:

En primer lugar, el concepto de cambio está planteado por personas que no están plenamente implicadas en la educación, como son los políticos. Los únicos que pueden hacer reformas educativas teniendo en cuenta todos los aspectos de las aulas son los profesores porque son los que están directamente implicados en la vida de los niños. Los docentes son capaces de ver la situación real de la educación y encontrar la mejor manera para cambiarla, mejorarla o transformarla (educación). Por lo tanto, debemos confiar y colaborar con los docentes para poder cambiar la situación.

En segundo lugar es que queremos alcanzar el éxito en muy poco tiempo, y eso es imposible. Para logar el éxito (cambio) se necesita trabajar muy duro y tener unas capacidades individuales adecuadas para poder lograr el cambio.

Para conseguir el cambio es necesario trabajar en equipo, compartir experiencias y sobretodo estudiar cada situación y cada persona individualmente para poder sacar su máximo potencial. Pero hay que ser conscientes que cuando queremos cambiar o innovar debe ser un cambio continuo y progresivo para poder acostumbrarnos y ser capaces de detectar los problemas y buscar una solución.

Lo último que quiero destacar en mi reflexión es la metodología que ha utilizado Susana Domínguez para impartir la clase de innovación educativa.

Su metodología se ha basado en la ausencia de exámenes, en una evaluación cualitativa, sin notas numéricas, en la utilización de debates para expresar nuestras opiniones con respecto a la innovación, en el desarrollo de habilidades artísticas a través del dibujo y en la elaboración de numerosas reflexiones en grupo.

Esta metodología me ha gustado, porque hemos trabajado mucho en grupo, pero debo confesar que no estoy acostumbrada a que no me den una nota numérica cada vez que realizo una actividad.


Raquel Mate Andrés


Durante todo la signatura de Innovación educativa me he dado cuenta de varios conceptos que antes no tenía en cuenta. En primer lugar, el por qué innovar, que es algo que mucha gente no entiende. Se innova por el hecho de querer cambiar algo, y esto es algo que el docente debe hacer. Para ello debe investigar y reflexionar, y cuando se da cuenta de que algo no funciona o que puede funcionar mejor, es donde entra la innovación.

Como acabo de mencionar, para que exista una innovación, ante todo debe haber un deseo de cambio, pero para ello hay que concretar qué se quiere hacer, cómo, por qué, para quién, dónde, cuándo, y cómo. Es decir, concretar objetivos, procedimientos y recursos para que dicha innovación funcione. A esto se le denomina crear un proyecto innovador.

Durante el curso de la asignatura, sobre todo al final, he visto muchos ejemplos de proyectos innovadores, cada uno con diferentes características. Hay algunos que requieren un gran gasto económico, en donde se cuentan con  grandes instalaciones y con una gran tecnología. Pero también hay otros que son todo lo contrario, en donde han creado un proyecto educativo con poco nivel económico, pero que han funcionado igual, o en algún caso más, que otros. Pero lo más importante es la implicación que le dé el docente, su motivación sobre sus alumnos, y en general, su trabajo como docente.

Algo muy importante en el trabajo de los docentes innovadores es la investigación. En ella, los docentes analizan todo lo que le rodea en relación con la educación, para ver lo que falla, lo que funciona y lo que se puede mejorar. Esto lo están haciendo muchos docentes, y han comprobado que hay muchos aspectos de la educación de hoy en día que no funcionan. Todo esto lo vi en el video que se puso en clase "La educación prohibida". En ella habla de cómo se ve a las escuelas, que se basa en la competitividad, en donde los niños son simples números, en donde solo importa las competencias formales, y, como dicen algunos, se compara con una fábrica. Con esta investigación se ha visto que lo que se quiere y lo mejor es todo lo contrario. Se quiere una educación a partir de las inteligencias múltiples, en donde el profesor se preocupe del desarrollo de los alumnos, y en donde estén presenten los sentimientos e ideas de los niños.

Por suerte, hay algunos que hemos tenido profesores a los largo de nuestra vida académica que hemos tenido profesores que tenían esto en cuenta, pero aún sigue habiendo otros que siguen trabajando como en esa "fábrica".

Por último, también hemos visto en clase de Innovación la importancia de la práctica educativa. Es bueno que haya una buena relación entre la práctica y la teoría. Mucha gente piensa que lo único importante es la teoría, y hay otras que dice que solo es necesario la práctica. Pero esta es una idea errónea. la relación teoría-práctica es muy importante, también en la educación. La práctica se basa y la teoría, y esta última se sustenta por la práctica, por lo que esta relación es esencial en todo proyecto educativo.

Como conclusión, debo decir que todos aspectos positivos han estado presente en toda la asignatura La Innovación Educativa. Gracias a ellos, va ha ser mucho más fácil poder desarrollarlo en nuestro futuro labor como docentes.

Elena Mª Martínez González

Actividad 4

PROYECTO INNOVADOR (GREEN SCHOOL): 
Esta es nuestra presentación en Power Point del proyecto innovador que elegimos. Contiene las principales características de Green School en Bali, y tanto los aspectos positivos como los negativos de su práctica educativa. Esperamos que os gusten nuestras ideas.



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